Sra. Linda L. White
(Illinois, EE. UU.)
Ahora bien, hay diversos dones, pero un mismo Espíritu. Hay diversas maneras de servir, pero un mismo Señor. - 1ª a los Corintios 12:4-5 (NVI)
Recientemente abandonaron nuestra iglesia algunas personas que eran miembros desde hace mucho tiempo y quedaron libres varios puestos voluntarios clave. Se publicaron avisos en los boletines semanales de la iglesia solicitando a que otras personas los ocupasen. Sentí el impulso de ayudar, pero mis dones no son suficientes. No poseo habilidades musicales, mi conocimiento de medios audiovisuales es muy limitado y el solo hecho de hablar frente a la congregación me llena de temor. Estaba sintiendo que no era adecuada, pero le pedí al Señor que me mostrara cómo podría servir.
Recordé las palabras de 1ª a los Corintios: «...hay diversos dones, pero un mismo Espíritu» y pareció que ese versículo me hablaba directamente. Si todas las personas tuviésemos los mismos dones y habilidades, nuestro mundo no podría funcionar bien. Lo que hace que funcione son nuestras diferencias.
Podemos seguir el ejemplo de Jesús a la hora de servir. Cuando lavó con amor los pies de los discípulos, esa tarea no requirió un talento especial, solo el deseo de servir. A los ojos de Dios, no existe labor pequeña. Todo lo que se necesita es el deseo de servir.
Dios me presentó una oportunidad en la iglesia, y ocupé un puesto detrás de escena. Cuando nos tropezamos con un obstáculo, pidamos al Señor su guía y que nos muestre el camino.
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