Sr. Dickson Okorafor
(Estado de Anambra, Nigeria)
Puse en el Señor toda mi esperanza; él se inclinó hacia mí y escuchó mi clamor. - Salmo 40:1 (NVI)
Perdí mi trabajo inesperadamente. Las facturas seguían aumentando. Mi autoestima estaba muy baja y me sentía abrumado por la ansiedad. Quería respuestas inmediatas y soluciones que eliminaran mis problemas. Desesperado, recurrí a la oración. Leí el Salmo 37:7: «Guarda silencio ante el Señor y espera en él con paciencia;...». ¿Silencio?...
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