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Mujer ejemplar, ¿quién dará con ella? Su valor excede al de las piedras preciosas. 11
Su esposo confía en ella de todo corazón, y por ella no carece de ganancias. 12
Siempre lo trata bien, nunca mal, todos los días de su vida. 13
Sale en busca de lana y de lino, y afanosa los trabaja con sus manos. 14
Se asemeja a una nave de mercaderes, que de muy lejos trae sus provisiones. 15
Aun durante la noche se levanta para dar de comer a su familia y asignar a las criadas sus deberes. 16
Pondera el valor de un terreno, y lo compra, y con lo que gana planta un viñedo. 17
Saca fuerzas de flaqueza, y con ahínco se dispone a trabajar. 18
Está atenta a la buena marcha de su negocio, y por la noche mantiene su lámpara encendida. 19
Sabe cómo manejar el huso, y no le es ajeno manejar la rueca. 20
Sabe ayudar a los pobres, y tender la mano a los menesterosos. 21
Cuando nieva, no teme por su familia, pues todos ellos visten ropas dobles. 22
Ella misma se hace tapices, y se viste de lino fino y de púrpura. 23
Su esposo es bien conocido en la ciudad, y es parte del consejo local de ancianos. 24
Las telas que hace, las vende, y provee a los comerciantes con cinturones. 25
Se reviste de fuerza y de honra, y no le preocupa lo que pueda venir. 26
Habla siempre con sabiduría, y su lengua se rige por la ley del amor. 27
Siempre atenta a la marcha de su hogar, nunca come un pan que no se haya ganado. 28
Sus hijos se levantan y la llaman dichosa; también su esposo la congratula: 29
«Muchas mujeres han hecho el bien, pero tú las sobrepasas a todas.» 30
La belleza es engañosa, y hueca la hermosura, pero la mujer que teme al Señor será alabada.
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