Nada me faltará (Interpretación del arte de julio/agosto 2026
Me inspira ternura la serenidad y la confianza con la que se alimentan las ovejas. En… Más detalles
Pumla Nzimande | Leer Salmos 31:1-5
Desde el principio, el salmista declara su plena confianza y dependencia en Dios. Además, el salmista suplica a Dios que lo libre de ser avergonzado.
Recuerdo el miedo que sentía cuando era niña al acercarme a un adulto en busca de ayuda. Me enseñaron que los niños deben ser vistos...
Señor, «¡Grande es tu fidelidad! Cada mañana veo nuevas misericordias y todo lo que he necesitado tu mano lo ha provisto. ¡Grande es tu fidelidad, Señor, ¡para conmigo!» (UMH 140). Amén.
Compartir en redes sociales