Nada me faltará (Interpretación del arte de julio/agosto 2026
Me inspira ternura la serenidad y la confianza con la que se alimentan las ovejas. En… Más detalles
Joel T.P. Fitzgerald | Leer Isaías 58:1-9
En la lectura de hoy, Isaías comienza de manera amable y sencilla: «¡Grita con fuerza, sin detenerte! ¡Alza la voz como trompeta!». Pero enseguida ocurre un giro inesperado. No se trata de gritar alabanzas, sino de gritar reproches. Dios quiere captar nuestra atención para hacernos preguntas difíciles. ¿Buscamos el favor...
Dios, ayuda a que mi adoración y mi ayuno estén alineados con tu reino. Que el trabajo que hacemos siempre nos conduzca a tu amada comunidad. Amén.
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