Nada me faltará (Interpretación del arte de julio/agosto 2026
Me inspira ternura la serenidad y la confianza con la que se alimentan las ovejas. En… Más detalles
Ken Jikuramitsu | Leer Salmos 29:1-5
Hacemos el recorrido de nuestras breves vidas como seres creados en un mundo que Dios habló a la existencia. El salmista reflexiona sobre esta declaración divina que se derrama sobre la faz del abismo, escribiendo para pueblos antiguos que veían el agua como un símbolo de caos, inestabilidad y poder...
Dios, llámanos en la intensidad y el caos de nuestras vidas. Te damos gracias por el milagro de la vida, por los ratones y las montañas. Concede que la fragilidad de nuestros corazones sea perfeccionada en la plenitud de tu misericordia. Amén.
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