Nada me faltará (Interpretación del arte de julio/agosto 2026
Me inspira ternura la serenidad y la confianza con la que se alimentan las ovejas. En… Más detalles
Erin Beasley | Leer Carta de san Pablo a los Gálatas 3:23-29
Cuando crecí en la iglesia, los adultos solían decirme: «Nunca olvides quién eres y de quién eres. Eres un hijo de Dios». Me sentía tan grande y orgulloso al escuchar esas palabras. Ahora, como pastor, a menudo me encuentro compartiendo esas mismas palabras con los feligreses que, en su mayoría,...
Querido Dios, gracias por reclamar a cada uno de nosotros como tuyos. Qué alegría es saber que somos tus hijos, valorados y dignos de tu amor. Así como hemos sido vestidos con Cristo, buscamos reflejar su verdadero carácter. Ofrecemos nuestras vidas para ser defensores de tu gloria, manteniendo la dignidad de todas las personas y sirviendo como tu luz en lugares oscuros. Amén.
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