Sr. Bob Tilley
(Texas, EE. UU.)
Jesús dijo: «Yo soy el buen pastor; conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí...». - Juan 10:14 (NVI)
«El puesto es tuyo, pero debes aceptarlo en el plazo de dos horas». Ese fue el mensaje que recibí al regresar a casa, y me sumió en un conflicto terrible. Quería aceptar este cargo nuevo y más desafiante, pero me asustaba tomar una decisión rápidamente que cambiaría mi vida y la de mi familia en tan corto tiempo. Tendría que dejar un trabajo que amaba. Tendríamos que vender la casa, dejar nuestra iglesia y a nuestros amigos, y mudarnos a 563 kilómetros de distancia. ¿Y qué si las cosas no salían bien?
En casa caminaba de un lado a otro clamando a Dios: «¿Qué debo hacer?». Mientras más oraba más desesperado y temeroso me sentía. Entonces oí claramente: «¿No eres mío? ¿No cuido yo de los míos?». Inmeditatamente, desapareció el miedo; pertenezco a Jesús, y él estaría con nosotros y nos cuidaría. Así que, acepté el puesto.
Después de mudarnos, encontramos una iglesia maravillosa y entablamos muchas amistades. ¡Qué grato es tener la certeza —sin importar el problema que enfrente— de que pertenezco a Dios y Dios cuidará de mí! No reina el miedo ni la ansiedad, Jesús es nuestro Buen Pastor y cuidará de nosotros.
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