Sr. Awlwyn Balnave
(Columbia Británica, Canadá)
Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios... - 1ª de Pedro 2:9 (RVC)
Durante mi niñez en Irlanda, recuerdo a un hombre que pasaba por nuestro vecindario de tanto en tanto. Recuerdo el sonido de los cascos de su caballo en el camino al acercarse a nuestra calle. Su grito: «¡Cualquier cosa vieja!» anunciaba su llegada. Lo llamábamos «el trapero»; su labor era comprar cosas que otras personas descartaban. Era posible entregarle un caldero viejo o ropa desechada y él daba alguna cosa a cambio. Él valoraba lo que otros consideraban sin valor.
De manera similar, Jesús reunía a su alrededor a las personas que otros ignoraban. Jesús los recibía, aunque lo criticaran. No importa qué opinen los demás sobre nosotros, sabemos que Dios nos amó tanto como para enviar a Jesús a vivir y morir para que seamos perdonados y reconciliados con el Padre. Aun cuando otras personas no nos valoren, Dios, cuyo amor es invariable, nos ama.
En 1ª de Pedro 2:9 se nos recuerda que somos «... pueblo adquirido por Dios...». A esto nos llama Jesús. Tal como el trapero, Dios valora lo que otros creen que no es valioso. Incluso cuando sentimos que no nos valoran, confiemos en el amor eterno de nuestro Señor.
Gracias al apoyo de los donantes, cualquier persona puede leer la meditación de hoy sin iniciar sesión por hasta 7 días.
Considere apoyar nuestro ministerio. Su donación o suscripción de pago ayuda a garantizar que lectores de todo el mundo sigan recibiendo aliento espiritual a diario.
Compartir en redes sociales