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Persistir y perseverar

1 de julio, 2020 por Lindsay Gray

¡Prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento
de Dios en Cristo Jesús!

— Filipenses 3:14 (RVR)

Seguir a Cristo no es para pusilánimes. En este número hallamos una gran cantidad de historias de gente que mostró o dio testimonio de su persistencia y perseverancia en la fe. Nuestros autores describen cómo hallaron gozo a pesar del sufrimiento, cuando parecía que Dios estaba muy lejos, y continuaron el llamado de Dios aun cuando no era su plan original o su deseo. Estas historias de persistencia me inspiran a reflexionar sobre qué es lo que nos ayuda a perseverar en la fe cuando nos sentimos descorazonados o apartados de Dios.
Para Moisés y el pueblo hebreo, la esperanza de libertad en una nueva tierra les animó a seguir adelante durante 40 años en el desierto. Para los discípulos que habían estado pescando toda la noche sin resultados, la esperanza de tener éxito los impulsó a tirar la red una vez más del otro lado de la barca. Para Pablo, fue la esperanza de la salvación en Cristo lo que lo llevó a seguir adelante en medio de la adversidad.
En mi experiencia, perseverar en la fe vale la pena por varios motivos. Cuanto más busco a Dios, más posibilidades tengo de ver sus señales obrando en mi vida y en el mundo. Cuando me mantengo firme a pesar de la adversidad, el Señor utiliza mis dones en formas que jamás podría imaginar. Al leer este número, los invito a considerar sus propias experiencias de perseverancia, a buscar las señales de la presencia de Dios y a aferrarse a la esperanza de una nueva vida en Cristo.

— Lindsay L. Gray
Directora Editorial
The Upper Room


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